martes, 2 de julio de 2013

La impagable profesión de jockey


Foto Pat Murphy (World Press Photo 2.010)


Todos los días en cientos de hipódromos del mundo, salen a la pista miles de caballos montados por sus respectivos jockeys. Las carreras se desarrollan normalmente con pocas incidencias pero, a veces, hay algunas circunstancias que hacen pasar malos momentos al público que las contempla en las tribunas y, por supuesto, a los jockeys.

Los caballos tropiezan, alcanzan al que galopa delante de ellos, se asustan, se abren y no obedecen las órdenes de sus jinetes y, en ocasiones, se caen y con ello arrastran al jockey que los monta.

Cualquier profesional que se dedique a montar a caballo sabe perfectamente que su profesión es de alto riesgo. Montan a gran velocidad a animales que superan los 400 kgs. y que, en cualquier momento, puede suceder la temida caída con sus consecuencias.

No pretendemos con este artículo alarmar a nadie sino hacer patente al aficionado, que esos jockeys que nos deleitan cada jornada con sus montas, se están jugando mucho para ganarse la vida, para contentar a los propietarios, preparadores y aficionados.

Y como lo que realmente vale para dar testimonio de lo que decimos son las imágenes, aquí dejamos un completo, aunque breve vídeo, de una "ensalada" de situaciones, digamos ... comprometidas, entre las que veremos perros saltando vallas con los caballos o niños parados en medio de la pista.

A disfrutarlo :


1 comentario:

  1. Jajaja, ¡Muy bueno el vídeo!Desde luego la de jockey es una profesión de riesgo

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