viernes, 29 de abril de 2011

Murió Sadler's Wells, una leyenda de la hípica - Sadler's Wells died, a legend of racing




Ante la trágica noticia de la muerte de Sadler's Wells el 26 de Abril, este blog quería publicar la noticia y hemos encontrado un magnífico artículo de Diego H. Mitagsteis publicado en la página Argentina Turfdiario.com, que creemos es muy interesante y que reproducimos a continuación :








Murió Sadler's Wells, una leyenda de la hípica
Fue el más grande reproductor en la historia del turf europeo; su legado está garantizado por muchos años

El campeón le abrió paso a la leyenda. Murió Sadler’s Wells, lo que equivale a decir que se fue un pedazo grande de la historia del turf mundial. Será sin dudas una de las más tristes noticias que aparezcan a lo largo de 2011 en materia hípica, pues nadie que se precie de hípico esquivara la pena.

Uno de los últimos exponentes de una generación única e irrepetible, el hijo de Northern Dancer fue sin dudas un caballo diferente. Un verdadero gigante de las pistas que se transformó con el correr del tiempo en uno de los padrillos más influyentes de los tiempos modernos, quizá el más grande dentro del turf europeo.

Los medios más importantes a nivel nacional en Inglaterra y el viejo continente cubrieron la noticia acongojados, lo que da una idea de la jerarquía de la que Sadler’s Wells era dueño.

Tenía 30 años el zaino de la lista blanca ancha y las dos patas blancas. Su muerte llegó por causas naturales y lo sorprendió en su paddock de siempre en Coolmore Irlanda, allí donde disfrutaba de su retiro, cuando en 2008 se decidió darlo de baja de la reproducción.

“Fue sin dudas el mejor reproductor que Europa jamás haya visto, y a través de sus hijos Galileo, Montjeu, High Chaparral y Yeats, y de sus nietos Hurricane Run y Rip Van Winkle dejó un maravilloso legado en Coolmore, por lo que su influencia continuará por muchos años más. Nos sentimos privilegiados de haber podido estar involucrados con un caballo tan especial”, dijo Christy Grassick, maganer de la cabaña.

Sadler’s Wells consiguió eso que no muchos: trasladar una capacidad corredora diferente a la cría con mayor suceso aún. Una cualidad sólo propiedad de los fenómenos, de los cracks, de los irrepetibles.

Criado por Robert Sangster en su Swettenham Stud and Partners de Kentucky, en los Estados Unidos, Sadler’s Wells defendió sus colores a la hora de la competencia. Invicto a los dos años, con victoria incluída en el Beresford Stakes (G2), corrió a la sombra de su compañero de caballeriza El Gran Senor, también hijo de Northern Dancer, que en ese 1983 fue considerado Campeón 2 Años en Irlanda e Inglaterra.
La temporada siguiente, Sadler’s Wells venció en el Derrinstown Stud Derby Trial Stakes (G2) antes de alcanzar la gloria imponiéndose en las 2000 Guineas (G1) de Irlanda. Segundo luego en el Prix du Jockey Club (G1), en Francia, se confirmó luego como uno de los mejores miembros de una generación dorada ganando el Coral Eclipse Stakes (G1) y el Irish Champion Stakes (G1), siendo además segundo en el King George VI and Queen Elizabeth Diamond Stakes (G1).

Pat Eddery, su jockey, lo recordó emotivamente: “Fue un caballo sensacional. Gané el Eclipse y el Irish Champion con él. Era durísimo de batir y dueño de un pedigree sensacional, lo que luego ratificó transformándose en el mejor padrillo de todos”.
Campeón Millero, Sadler’s Wells cumplió su campaña bajo la mano maestra de Vincent O’Brien y fue retirado a Coolmore en 1985 tras conseguir un Timeform Rating de 132 puntos.

Su llegada al haras genero una enorme expectativa. En tiempos de la fiebre por los Northern Dancer, la partida de sus hermanos paternos El Gran Senor y Secreto para servir en los Estados Unidos, y el viaje de Nureyev hacia el mismo destino tras cubrir una temporada en Europa, lo dejaban con el terreno fértil para destacarse. Pero ahora debía hacerlo.

Su salto inicial costó 125.000 Guineas Irlandesas y las expectativas generadas se vieron ampliamente superadas por una generosidad descomunal, única.

El primer indicio del éxito lo dio en el Dewhurst Stakes (G1) de 1988, cuando Scenic y Prince of Dance, integrantes de su camada inaugural, empataron en la primera posición. Old Vic, vencedor en el Prix du Jockey Club (G1) y en el Irish Derby (G1) e In the Wings, héroe en el Breeders’ Cup Turf de 1990 también formaron parte de su primera generación.

“Es el fin de una era. Es el más fenomenal récord para un padrillo liderar las estadísticas por 14 años (trece en forma consecutiva entre 1992 y 2004, un récord aún vigente). Su legado continuará a través de sus hijos y sus hijas y sus nietos y sus nietas por muchos años”, expresó conmovido Ben Sangster, hijo del propietario original del campeón.

En rigor, muchos son los récords que ostenta Sadler’s Wells, por ejemplo el de haber sido el primer reproductor en superar los 200 ganadors clásicos, alcanzando por el momento la suma de 323, sólo superado por Danehill (Danzig), con el que compartió la padrillera de Coolmore.

Muchas fueron las cualidades que Sadler’s Wells transmitió a sus hijos, pero su generosidad lo vio capaz de producir ejemplares precoces, veloces, milleros o fondistas. Pero, si hay una característica que sus crías heredaron, fue la clase, pues fue un reproductor sensacional para las grandes carreras.

Sebastián Heredia, integrante del staff de Turf Diario y uno de los pocos especialistas en el turf europeo a nivel nacional, dejó un dato al conocer la noticia: “Hubo un tiempo en que las mejores carreras eran absolutamente dominadas por Sadler’s Wells. Sus hijos hacían 1-2-3 en los classics como si se tratara de una carrera de perdedores y allí era donde se notaba la diferencia”.

Nombres como los de Barathea, Galileo, Montjeu, Yeats, King of Kings, High Chaparral, Salsabil, Northern Spur, El Prado, Dream Well, In the Wings, Refuse to Bend, Saffron Walden, Sequoyah, Leggera e Islington surgen fácil en la memoria a la hora de recordar sus hijos más destacados -ver estadísticas en la nota con la totalidad.

Pero la capacidad transmisora de Sadler’s Wells no se redujo a sus crías, sino que se extiende ahora a una segunda generación, a través de sus hijos y sus hijas.

Galileo y Montjeu, también padreando en Coolmore, son dos de las más grandes referencias a nivel europeo entre los sementales de la actualidad. Sin olvidar el éxito alcanzado anteriormente por In the Wings, Barathea, el tremendo paso de Fort Wood por Sudáfrica o la excelente trayectoria de El Prado en los Estados Unidos, donde entre los dominantes de la actualidad figuran sus hijos Medaglia D’Oro y Kitten’s Joy.
Como su padre, los mejores descendientes de Sadler’s Wells en la reproducción se caracterizan por la calidad que imprimen en sus crías.

Las hijas de Sadler’s Wells han sabido también trasladar ese dato genético irrepetible ofreciendo al turf mundial caballos como El Condor Pasa (Kingmambo), Henrythenavigator (Kingmambo), Sakhee (Bahri), Beethoven (Oratorio), Conduit (Dalakhani), Divine Proportions (Kingmambo), Music Note (A.P. Indy), Peeping Fawn (Danehill) o en la Argentina el caso de Verbena Rak (Mubarak), ganadora del Gran Premio Enrique Acebal (G1).

Y ya que se habla de la vinculación con la hípica nuestra, bien vale recordar el paso de dos de sus hijos por los haras nacionales: Poliglote y Sonus.

Tras 20 años de servicio ininterrumpido, Sadler’s Wells fue retirado el 13 de mayo de 2008 debido a la pérdida de fertilidad. Para ese momento ya contaba con 27 años.

Sadler’s Wells era una de las últimas leyendas vivientes de la hípica mundial. Compartió momento en el tiempo con otros padrillos sensacionales como Mr. Prospector (Raise a Native), Danzig (Northern Dancer), Danehill (Danzig), Storm Cat (Storm Bird) y Nureyev (Northern Dancer), entre otros, y aún así logró sobresalir en cada uno de los aspectos que se contemplan.

Su paso por el plano terrenal quedó grabado en letras de oro y ahora desde el Olimpo del turf contemplará como su legado continúa con la supremacía dentro del mundo de las carreras a través de sus muchos hijos e hijas por muchos, muchos años más.


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